Kovacevic estudió Economía e Inglés en la Universidad París X. A los 23 años decidió cambiar su residencia a México, en donde inició su carrera laboral como ejecutivo comercial en Buró de Crédito. En este lugar, Neb trabajó durante el boom microfinanciero y atendió a las representaciones de bancos extranjeros.

Aunque en Buró de Crédito encontró un trabajo estable y seguro, siempre tuvo el sueño de emprender. “Lo quería hacer desde niño. En mi infancia, solía vender mis juguetes para comprar otros juguetes. Siempre tuve la idea de hacerlo alguna vez”, explica.

Nkonect: convertir una idea en realidad

Ser CEO de kiban

Para Neb, uno de los principales retos de dirigir kiban ha sido permanecer actualizado, especialmente porque ésta es una empresa tecnológica que puede caer rápidamente en la obsolescencia. “A veces es complejo fomentar en todos la idea de que hay que cambiar, que no podemos trabajar siempre de la misma forma, no podemos tener siempre el mismo producto”, asegura.

Un segundo reto es tener la capacidad de cambiar “el switch” varias veces en periodos de horas. “En un lapso puedo hablar con Cindy, la Head of Marketing, sobre un tema de mercado; después con Ollin, la Head of Content, sobre contenido; más tarde con Karyna, sobre algo de administración o con Alex, sobre asuntos organizacionales”.

Otro gran desafío es, sin duda, tener la solvencia para resolver los gastos del día a día. “Siempre tener dinero para pagar la luz, las facturas, a los colaboradores y poder seguir en este proyecto. Este es un reto para cualquier CEO”, asegura Kovacevic.

Además, es fundamental conservar una postura de humildad en todo momento. “Los clientes no nos deben nada, nosotros les debemos todo, debemos estar constantemente a la escucha, al servicio, debemos entender que ellos son la razón de ser”, explica. El CEO de kiban señala “siempre hay alguien más grande o eficiente que nosotros, por eso siempre tenemos que intentar mejorar”.

A pregunta expresa sobre cómo definiría Neb Kovacevic la experiencia de ser CEO de kiban, el empresario francoserbio responde: “ser CEO de kiban es que todos te regañen porque no has hecho tus tareas y aguantar sin quejarte”.

Una transformación mutua

En retrospectiva, el negocio que surgió como una idea en la mente de Neb hace 17 años hoy es una empresa de trayectoria sólida, que sostiene a más de 20 familias y que tiene todo un futuro por delante. Neb tampoco es el mismo que un día dejó las filas de Buró de Crédito para seguir una corazonada: en esta historia, kiban se volvió grande de la mano de Neb y Neb de la mano de kiban.

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